Sylvette E. Rivera Mercado nació el 17 de enero del 1958, en el área Metropolitana de  San
Juan,  en Santurce,  Puerto Rico.   Su padre,  Luis E. Rivera Bernard  y su madre María M.
Mercado Ríos.

La  mayor  parte de su niñez la  vivió  en Río Piedras,  entre las calles Ferrocarril y
Arizmendi.  Sus abuelos, muy amados por Sylvette, fueron Don Cesar Mercado Moreno,
maestro de Matemáticas. Su abuela Doña Provi Ríos, quien por vivir cerca de la
Universidad de Puerto Rico, para ayudar a la economía del hogar, hospedaba estudiantes
universitarios.  Por causa de la ocupación de sus padres, eran sus abuelos quienes tenían
el cuidado de la tierna niña.

Aunque vienen a su mente gratos momento de su niñez, Sylvette también recuerda con
tristeza otros que causaron heridas en su tierno corazoncito de niña frágil, robando en parte
la felicidad que anhelaba.  Fueron tantos los traumas, que la convirtieron en una niña
callada y temerosa.  
Relata un hecho de esa temprana niñez con estas palabras: “Todos decían
que era una niña muy inteligente, razón por la cual mi madre, quien era secretaria y estudiaba su
bachillerato para Maestra en Economía Doméstica, en la Universidad de Puerto Rico, consiguió un
espacio para que yo tomara el examen requerido para poder ser educada en la escuela  del mismo
plantel. Lamentablemente, y para sorpresa de mi madre, ese día del examen que era gran parte
contestando preguntas, al hacérmelas yo no pude contestar nada.  Esa misma mañana había tenido
una experiencia con un familiar, tan desagradable que mi mente estaba traumatizada”.
 Todavía
recuerda el lindo vestido azul en pique y alforzas que llevaba ese día.  Cada vez que lo hace
lo manifiesta con un suspiro:
“¡que lindo era aquel trajecito…!”

En ocasiones los traumas de nuestra niñez pueden afectar nuestro futuro y este fue el caso
de Sylvette.  Huérfana prácticamente de padre, tuvo que depender de su madre y sus
abuelos, quienes hacían lo mejor para que tuviese una buena educación. Ella agradece a
una buena amiga y vecina de su madre y su madrina de confirmación, Doña Rosita
Monserrate, quien cubrió sus gastos mientra estudiaba en el Colegio San Antonio de Río
Piedras.

Aparentemente el haber asistido a muchas escuelas afectaba su aprovechamiento
escolar.
 “Estudié en muchas escuelas diferentes, ninguna me gustaba y mi madre tratando de
verme cómoda y feliz me buscaba diferentes alternativas.  Razón por la cual cursé medio año en el
colegio Bautista de Carolina, luego 6 años en el colegio La Milagrosa de Río Piedras. De aquí fui a
la escuela Barbosa de Río Piedras, etc. En fin, estudié en un sin número de escuelas. Al final pude
graduarme de la escuela Antonio Sarriera en Country Club, Carolina”.

Sylvette no se interesó mucho por continuar los estudios universitarios, pero ya a los 12
años había aprendido el oficio de costurera, y a esa edad ya había confeccionado su
propio uniforme escolar.  Pero aun así cursó su primer año universitario en el PR Junior
College de Río Piedras, un básico en Biología. Mientras ejercía muy hábilmente su oficio de
costurera estudió Secretarial Médico.  No sólo esto, sino que al fracasar su matrimonio se
especializó más en la costura, estudiando costura con Raúl Urbina y Carlota Alfaro.
Además estudió repostería en varias instituciones.         

De su matrimonio nació Cesar Manuel. Un frágil niño que nació con una seria
condición cardiaca, muriendo a los 7 meses de edad, tras una operación de corazón.
Luego nació Ángel, a quien amó con todo su corazón.  Esto la motivaba a esforzarse como
madre soltera, como nos explica en sus propias palabras:
“Yo hacía de todo, cosía, hacía
pasteles, biscochos, lavaba la ropa que me traía una amiga y la planchaba.  Hasta estuve un tiempo
rehabilitando apartamentos que dejaban los inquilinos, en la Cooperativa de viviendas El Alcazar,
donde viví por más de 26 años,. Este era un trabajo muy fuerte para una mujer, pero mi coraje por
la necesidad económica no tenía límites. Recuerdo que hasta mi primer carro cero millas me
compré”,
 dice con satisfacción.






                  

                            
Doña María Madre de Sylvette                           Su hijo Angel

Después de su hijo, lo más que ella amaba era su madre: “Mi madre era todo para mí, murió
en el 1999 luego de enfermar de leucemia. Esto fue devastador para mí.  En ese momento yo
llevaba unos años muy deprimida y estaba en tratamiento. Pensé que no podría vivir sin ella, ¿cómo
lo haría…? Pero, gracias a Dios, me pude levantar y continuar mi lucha”.

Sintiéndose muy sola y triste adquirió una computadora para disipar sus penas, mientra al
mismo tiempo trataba de aprender algo a través de la Internet.  Eso sucedió el día de su
cumpleaños, cuando le enviaron una presentación en “powerpoint”. Quedó tan maravillada,
que desde entonces decidió aprender todo lo relacionado con este arte.

Habiendo completado en Puerto Rico un curso de cuidado de niños en el 2003, con altos
honores, viajó a los Estados Unidos con su hijo. Desde entonces todo es historia. Dice que
durante estos años ha estado perfeccionándose en el arte de “powerpoints” (foto montaje),
hasta alcanzar tal habilidad que ha sido reconocida como una de las mejores en todo el
mundo. Trayendo gloria a nivel internacional a su querida patria.

“Cierto día me dio con preparar “Boricua en la Luna”.  Creo que fue el primer trabajo que envíe a un
grupo de amistades que tenía en Internet. Recuerdo haber recibido algunos comentarios sobre el
mismo. Iván Sánchez, hermano de una amiga llamada Luz Sánchez, quedó tan impresionado, que lo
presentó en una actividad del Cooperativismo. Al escribirme relatándome el evento, recuerdo que
me dijo algo así: “Sylvette, te felicito por este trabajo, pero te animo a que cuando hagas algo tan
hermoso, lo firmes y pongas tu correo electrónico (“Email”).  También me comentó que cuando lo
presentó en la actividad, en la cual había personas muy importantes, como conocidos periodistas, el
presidente del Concilio Evangélico entre otros, al ir terminado la presentación, se levantaron en una
evasiva de aplausos. Todos se preguntaban quién era S.Rivera, pues así era como firmaba mis
trabajos.  Por supuesto, me quedé asombrada, no pensaba que fuera para tanto”.   
Desde
entonces ha firmado sus trabajos.  En la actualidad tiene su propia página Web. “Esta la
comencé con ayuda de Chriscelia, una amiga en Puerto Rico y mi amigo Jay Borges.  La
misma fue motivada por muchos correos que recibía preguntándome si tenía una página en
Internet. Poco a poco la gente comenzó a pedirme que les enviara mis trabajos cuando los
terminara.  Por lo que comencé a hacer una lista de contactos que hoy día son unos 3,000.

“La satisfacción que siento hoy es inmensa de ver como mis presentaciones en “powerpoint” van
dándole la vuelta al mundo; llevando en cada uno de ellos un mensaje de amor o positivismo.  Así
como también poniendo muy alto a mi bella Isla del Encanto, con los trabajos dedicados a ella.  Más
de un cuarto de millón de personas ha visitado mi página en menos de 3 años. Un 95% de los
comentarios que recibo son positivos o con criticas constructivas”
 Su página la pueden ver en
www.sylvetterivera.com

En su narración a este servidor, Sylvette termina con estas palabras: “Le doy gracias a Dios,
por todo lo que me ha dado.  Por haberme dado el privilegio de ser madre, y dado la mejor madre
del mundo.  También le agradezco el haberme dotado de estas destrezas, por medio de las cuales
he podido conocer un mar de personas de todo el mundo. A los cuales valoro intensamente, y por
medio de las cuales pongo muy en alto a mi Bella Borinquen, junto a mi amado y añorado Coquí”…
BORICUA COMO “EL COQUÍ”
Sylvette E. Rivera Mercado
Por: Manuel Jordán, Ph.D.
jordanelpoeta@gmail.com
El Despertar -  Bolero
Interpretación MIDI por Luciano Quiñones
Visita su página el Piano Bar de Luciano
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