Esta historia es verdadera
Como es la noche un día
De aventura y melodía
Como me lo contó un canario

Sucedió allá en Juana Díaz
En uno de eso lindos barrios
Se cuenta de un coquí “sabio”
Que cantaba con gran alegría

Pues supo que su melodía
Hasta China había llegado
Porque dos jíbaros empresarios
De origen puertorriqueño
Con su musa y con su genio
Una figura de él hicieron

Y según se lo dijeron
Entonaba hasta su canto
Al coquí le gusto tanto
Que cantó con dulce esmero
“¡Coquí!, ¡coquí!, ¡coquí...!

En este canto yo quiero
¡A ambos felicitarlos...!
Porque entre tantos sapos
Sólo a mí me reconocieron
Y ahora soy el pionero
Entre muñecos de trapos

Lo siento Kermi de frog
O algún reptil de Waldisni
Porque si hablamos de bisnes
Yo voy a ser el mejor

Empezando por mi color
Voy a atraer muchos niños
Los que me darán su cariño
Y se gozarán con mi voz
¡Coquí!, ¡coquí!, ¡coquí...!”

El sapito muy contento
Hablaba de producciones
De contratos, de millones...
De su canto, su talento

La vida le sonreía
Pensaba en aquel futuro
Ya no más trabajo duro
Porque todo lo tendría

Hizo planes de viajar
A Joli-ud personalmente
Y en el show off de su mente
Allí se encontró llegar

Volando sobre aquel mar
Llamado el inmenso Atlántico
Muy zalamero y romántico
Entonando su cantar
¡Coquí!, ¡Coquí!, ¡coquí...!

Quico, que así se llamaba
El coquí de nuestra historia
Para quitarse la escoria
Se dio un baño en una joya*

Como estaba de bolla
Invitó a todos su amigos
Iguanas y a legartijos
A una gran fiesta de bayoya *

Allí, aquel jíbaro parlero
Hizo una larga parlata
Que hasta se atribuló una gata
Que iba por aquel sendero

“Mis amigos, sólo quiero
Compartir este mi triunfo
Pues salgo por todo el mundo
A ser famoso, yo espero...”

Todos se regocijaron
Con nuestro lindo sapito
“¡Adiós, adiós Puerto Rico!”
Dijo el coquí emocionado

Sus amigos lo felicitaron
Dándole la despedida
“Nos apena tu partida
Vuelvas triunfante, rogamos”

Cuando iba a su misión
Encontró un sapo que le dijo:
“Me siento por ti ofendido
Pues no tienes consideración

Yo siempre te he dado amor
Como un sincero amigo
Mas como alguien me dijo
Me pagas con una mala acción”

“Cuanto lo siento mi amigo
Dije cosas en la emoción
Pero no fue mi intención
A ti el haberte ofendido

Mucha gratitud te tengo
Porque has sido un buen amigo
Por eso te invito conmigo
Que vayas al extranjero

Que seas mi maletero
Aunque sea en esta ocasión
Luego buscaremos una solución
En asuntos de darte algún dinero

Pues hacerme famoso espero
Entonces tendré en abundancia
Pero te pagaré tu estancia
Cuando a Joli-ud lleguemos”

El coquí voló en avión
Para ir a California
Y como cuenta la historia
El sapo lo acompañó

Cuando a Joli-ud llegó
Fueron muy bien recibidos
Por fanáticos venidos
De diferentes estados

Aun desde aquel poblado
Donde Quico había nacido
Porque era muy querido
En la montaña o el prado

Iguanas, grillos y legartijos
Llegaron desde Manatí
De Jayuya yo los vi
También desde Comerío

A un hotel fueron llevados
En una linda limosina
Cuando al lugar se avecinan
Tienen una gran sorpresa

Porque hasta la alcaldesa
Los recibe en comitiva
Más sorpresa fue la suya
Al ver a Kermic de Frog

Ricky Martin les cantó
Su canción la vida loca
Que hasta bailaron las focas
Al ritmo de aquel fiestón

La vida perecía sonreírle
A Quico y su compañero
En Joli-ud se establecieron
Pero el frío era terrible

El asunto fue mucho peor
Cuando para muchas escenas
Tuvieron que cambiar de arena
Y firmar en Nueva York

Allí había una tormenta
De nieve cual nunca antes...
Tenían que estar vigilantes
Y cubiertos hasta la cresta

Al poco tiempo notaron
Que se enfermaba el coquí
“Quico, vámonos de aquí”
Dijo el sapo preocupado

“No ves que seré más famoso”
Le contestó el pálido coquí
“Vine a establecerme aquí
Y eso es lo que me propongo”

Lo que habían comenzado
Fue una muvi con los mopets,
El productor notó entonces
Que Quico se había agravado

Luego de haber consultado
Con popets y marionetas
Viene al coquí y le recomienda
“Es mejor si has regresado
Porque estás en un estado
Que no cumples con tu agenda”

Quico se puso furioso
Y salió a pies del estudio
Su amigo el sapo no pudo
Convencerlo ni aguantarlo
Pues pasándole por el lado
Lo miró con gesto rudo

Al salir se encontró un zancudo
A quien le dio una propina
“Toma, llévame a una letrina
Porque estoy enfogonado”

Aquel zancudo volando
No entendía lo que él hablaba
Y más rápido que nada
Le señaló una cantina

Allí Quico se metió
Dándose tremenda borrachera
Entonces, saliendo afuera
Se le olvidó dentro su abrigo

Estando afuera el sapito
Allí mismo se frisó
Cuando su amigo llegó
Su corazón le dio un brinco

Y sin contar hasta cinco
Encima se le trepó
Y con su cuerpo arropó
A aquel inerte sapito

Lloraba el sapo, lloró
“Se murió mi amigo Quico”
Apretándole con ahínco
El coquí se calentó

Abriendo sus ojos gritó:
“¡Me regreso a Puerto Rico!
Mejor ser pobre que rico
Aunque en charcas viva yo”

Luego que gracias le dio
A su amigo por salvarlo
Llegó donde su empresario
Y disculpas le pidió

“Perdón mi jefe, perdón
En verdad me siento enfermo
Reconozco que no puedo
Cumplir con mi comisión

Por lo tanto, productor
Yo me regreso a mi suelo
Pues si me quedo me muero
Por causas de adaptación

Jamás yo podré vivir
Fuera de mi bella isla
Yo sé que se maravilla
Pero tendré que partir

Soy oriundo de ella
Do jamás podré salir
De seguro he de morir
Si a otro lugar yo fuera

Así que hoy me regreso
A mi pueblo Juana Díaz
Un favor le pediría
Con humildad se lo expreso

¡Y es que merece un beso...!
Mi amigo, que me ha salvado
Déjemelo contratado
Pues merece más que eso”

“Para mí un honor sería”
Le contestó el productor
“Pues sé que en su adaptación
Ningún problema tendría

Además, tiene gran cría
Como hoy nos lo mostró
Bueno, mi coquito, adiós
Nos veremos algún día”

Quico regresó a Borinquen
Entonando su canción
Comió pan en Bayamón
De ahí llegó a Juana Díaz

Por ser temprano en el día
Quico se escondió en un peñón
Durmió la tarde, durmió
Hasta que obscureció el día

Despertó con mucha alegría
Entonando su canción
¡Coquí!, con tanta emoción
Que hasta lo escuchó una tía

Quien vivía debajo de una yautía
Cerca de un viejo ranchón
Donde josaba un lechón
Cochino de buena cría

Ésta le avisó a un ratón
Quien organizó una fiesta
Invitando hasta una orquesta
Cuyo líder era un salmón

“Vamos hoy a celebrar
El regreso del gran Quico
Quien ya volvió a Puerto Rico
Luego de su Isla honrar”

Fue una fiesta de alta alcurnia
Mas llena de mucha humildad
Gozaron hasta la madrugá
Que aun bailaron las petunias

Hay personas que con esmero
Se mudan por su sentir
Buscando su porvenir
Sin poner a Dios primero

A esos aconsejarle quiero
Que se debe analizar
Aun aquella fuerza del mal
Del lugar donde nos movemos

A veces son nuestros hijos
Los que sufren las consecuencias
Por las malas influencias
Que a veces no conocemos

La droga a veces los mata
Pues la consumen como trigo
Por influencia de amigos
Que les enseñan a usarla

Luego que meten la pata
Quieren a atrás regresar
Pero no la pueden dejar
Pues se pega cual garrapata

Aunque la fiebre no está
En la frisa siempre digo
Pero en la presión de amigos
Se encuentra la contrallá

El coquí fue como viajero
Detrás de la gloria y fama
Pero no se imaginaba
Que no fue un paso certero

Aunque no trazó el sendero
Por influencias de amigos
Mas vuelvo a repetir y digo
Que no puso a Dios primero...
QUICO EN HOLLYWOOD
(Un coquí que busca fama)
© Manuel Jordán
jordanelpoeta@gmail.com
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