Quico era un coquí
Muy listo y aventurero
Quien había viajado primero
A Joli-ud, pero allí
Se enfermó, ¡entonces sí!
Se tuvo que regresar
Para su vida salvar
En su tierra Borinqueña
Consiguiendo una trigueña
Con la que se pudo casar

Cuando el suegro no lo aceptó
Se escapó para Ja-uai
Cantando su le lo lai
Con aquella que conquistó
Tiempo después volvió
Con su costillita linda
Cuyo nombre era Florinda
Pero sus hijos se quedaron
Promoviendo el legado
De Borinquen, su bella Isla

Cuando Quico regresó
Del estado de Ja-uai
Se encontró con un compay
Quien muy triste le informó:
“Mira, tu suegro enfermó
Por causa de una caída
Ve a visitarlo enseguida
Oue los llama con urgencia
Creo, por causa de una herencia
Que dejó allá en la Florida”

Cuando Florinda lo supo
Se sintió muy apenada
Porque en verdad lo amaba
Aunque había sido injusto
“No siento por él disgusto”
Le dijo su amada a Quico
“Llevémosle este caldito
Para que no se nos muera
Pues ha honrado nuestra bandera
Dando gloria a Puerto Rico

Por años él fue exclusivo
Pocos tienen ese honor
Siempre robó el corazón
De los jíbaros nativos
Quienes mantuvieron vivos
La cultura y el folclor
Llevando la bendición
Del coquí como legado
Por toditos los estados
A través de la Nación”

Cuando al padre visitaron
Hubo una reconciliación
Donde el coquí pidió perdón
A aquel que había rechazado
Quico le dijo: “¡Perdonado!
No se preocupe mi suegro
Que lo amo y lo respeto
Por todo lo que usted ha sido
Aquí tiene en mí otro hijo
Sepa que lo dicho es cierto”

Ya pasado todo esto
El suegro le dijo: “Mira
Váyanse para la Florida
Allá el clima es casi el nuestro
Les voy a decir un secreto
Siendo joven lleno de vida
Llevé a mi coquía querida
A pasear por ese estado
Cuando los dos regresamos
Dejamos una herencia perdida

¡Se quedaron nuestros hijos!
Que no quisieron regresar
Pues se pudieron adaptar
Cual si fuera Puerto Rico
Por eso ahora les pido
Que vayan a conocerlos
Ya que yo quisiera verlos
Antes de mi segura partida
Que regresen de Florida
Ya que muy pronto me muero

¿La razón, el por qué yo
Me opuse a que se casaran?
No quería que les pasara
Como a mí me sucedió
Pues quería lo mejor
Para mi hija Florinda
Esta sapita tan linda
Que la Providencia me dio
Y desde que me dejó
Sólo como marifinga”

Quico le dijo: “Suegro
Mejor busco en la Internet”
Aquél contestó: “¿Qué...?
Díganme que diablo es eso”
“Es un sistema moderno
Que es difícil de explicar
Mas yo no quiero viajar
Nuevamente a los estados
Otras veces me he enfermado
Por no poderme adaptar”

En esta ocasión vamos a honrar
La petición de mi padre”
Dijo Florinda, “pues nadie
Al pobre puede ayudar”
Contesto Quico: “¡Es verdad...!
¡Vamos a salir enseguida...!
Si es que pierdo la vida
Estoy dispuesto a aceptarlo”
Y al otro día temprano
Volaron para la Florida

Enseguida que llegaron
Se pusieron en vigilia
¡Coquí!, ¡coquí!, ¡coquí...!
Encontraron la familia
¡Cuando coquí cantaron!
Aunque un buen susto pasaron
Pues en uno de esos descuidos
Los atacó un cocodrilo
Mas un coquí bien armado
Le atravesó en la boca un palo
Deteniendo a aquel bandido

Dijo Quico sorprendido
“Admiro tu inteligencia
Gran método de supervivencia
El que hoy has exhibido”
‘Muchas gracias, soy el hijo
De un jíbaro borincano
Por quien yo fui enseñado
La forma de sobrevivir
Por eso me establecí aquí
Y por tanto me he adaptado”

Después de darse la mano
O debo decir la pata
Hicieron una garata
Con toditos los hermanos
¡Coquí!, ¡coquí!, ¡Coquí...!
Pues se identificaron
Florinda, así como Quico
“Venimos de Puerto Rico
A cumplir una misión
Que nuestro padre nos dio”
Y les explicaron todito

Dijo el mayor, llamado Quito:
“A nuestro padre extrañamos
Por supuesto que sí vamos”
¡Coquí...!, cantaron toditos
“Iremos a Puerto Rico
Antes que papi se muera
Sabiendo que nos espera
Como ustedes han declarado
Pero en este bello estado
Dejaremos nuestra bandera

Nuestros hijos aquí se quedan
Cuidando nuestra heredad
Por si acaso al yo no estar
Alguna mosca se cuela
¡Que canten por las praderas!
Por las charcas y pantanos
Porque el coquí se ha adaptado
En Florida como en Ja-uai
Con su ¡coquí! y le lo lai
Y lo haremos en otros estados”

Regresaron a Puerto Rico
Quito y su parentela
Enseguida Florinda lleva
Las buenas a su papito
“Te traemos buen coquito
El buen fruto de tu vida
¡Aquí esta Quito, mira...!
Con toditos mis hermanos
Mas tus nietos se quedaron
Coquiqueando en la Florida”

Coquí, que así se llamaba
Este honorable patriarca
“Mi vida ha sido muy larga”
Decía mientras lloraba
Y al mismo tiempo abrazaba
A todos y cada uno
Continuando: “Esto yo seguro
Moriré en cualquier momento
Pero me siento contento
Aun en este momento duro”

Todos los coquíes lloraban
Por la emoción y el encuentro
Mas Coquí en ese momento
Se recostaba en la cama
Donde la pata estiraba
Cantando ¡coquí...! se durmió
Cuando Florinda lo vio
Dijo a su esposo y hermanos
“Papito se ha retirado
Pero un buen legado dejó...”
EL COQUÍ EN LA FLORIDA
QUICO EN LA FLORIDA
(¡Misión cumplida...!)
Hoy le quiero agradecer
Tan inmerecida opinión
A "Otro Coquí" que escribió
Palabras de admiración
No un soy merecedor
De palabras de reconocimiento
Pero soy un puertorriqueño
Que amo mucho mi folclor...
También quiero agradecer
Al buen "El derly Coquí"
Por lo presentado aquí
Claro como el amanecer
Aunque no quiero ofender
A otros grupos o legados
Pero somos maltratados
Por ser solo borinqueños
Mas luchemos con empeño
Todos unidos, hermanos...
Manuel Jordán Figueroa (©)2004
jordanelpoeta@gmail.com
Down In The Caribbean
Frank "Grandpa" Schober
Counter